El alcohol altera el apetito y aumenta la ingesta de comida ultraprocesada
El consumo de alcohol desencadena una cascada neuroendocrina que modifica radicalmente las preferencias alimentarias, incrementando la ingesta de alimentos salados, grasosos y ultraprocesados mientras reduce el deseo de alimentos dulces. Estudios científicos, como uno publicado en 2015, indican que
