Un ensayo controlado compara la dieta cetogénica, la mediterránea y la baja en grasas: la keto gana en biomarcadores a corto plazo

Fuentes: Han encerrado a 42 pacientes para medir al milímetro cuál es la mejor dieta: la cetogénica arrasa, pero tiene trampa

Un ensayo controlado con 42 personas con obesidad, prediabetes y esteatosis hepática ha comparado durante cinco meses la dieta cetogénica, la mediterránea y la baja en grasas, con idénticas calorías y diseñadas para perder un 10% del peso corporal. Para garantizar la fiabilidad, los investigadores proporcionaron todas las comidas y lograron una adherencia superior al 95%. Los tres grupos mejoraron al adelgazar, pero el grupo cetogénico registró una reducción de grasa hepática del 67%, frente al 45% de los otros grupos, además de mayor sensibilidad a la insulina y menores niveles de glucosa en sangre.

Los autores y expertos subrayan, no obstante, las limitaciones del trabajo: la muestra es reducida, la duración es corta y la restricción extrema de carbohidratos que exige la keto resulta insostenible a largo plazo para la mayoría de la población, con un riesgo elevado de efecto rebote. Frente a ello, recuerdan estudios a gran escala como el español PREDIMED, con 7.447 participantes, que demostró que la dieta mediterránea suplementada con aceite de oliva virgen extra o nueces reduce los eventos cardiovasculares mayores un 30%. Las guías oficiales coinciden en que la mejor dieta es la que se puede mantener en el tiempo y en que la personalización es clave: una intervención cetogénica breve puede servir como «reinicio» metabólico en casos concretos, pero la adherencia sigue siendo el factor decisivo.