Los expertos coinciden: el problema del café no es tomarlo, sino necesitar cinco tazas
La psicóloga María Ros resume en una frase el verdadero debate sobre el café: el problema no es la bebida en sí, sino la necesidad compulsiva de consumir varias tazas solo para mantenerse despierto. Cuando el café deja de ser un placer y se convierte en un analgésico del agotamiento crónico, convien
