Poder y errores: ¿explicaciones complejas o simples?

Fuentes: Sometimes powerful people just do dumb shit

Este artículo explora un fenómeno común: la tendencia a atribuir planes complejos y estratégicos (el llamado "ajedrez 4D") a acciones de personas poderosas que, en realidad, pueden ser simplemente errores o decisiones impulsivas. El autor, JA Westenberg, ilustra esto con ejemplos históricos y contemporáneos, desde la desastrosa invasión de Rusia por Napoleón hasta la adquisición de Twitter por Elon Musk y la reciente compra de la plataforma TBPN por OpenAI.

La premisa central es que, a menudo, cuando figuras influyentes cometen errores evidentes, sus seguidores o defensores tienden a racionalizarlos, argumentando que existe una estrategia oculta que el público general no puede comprender. Esta "Teoría del Plan Oculto" se manifiesta en la creencia de que acciones aparentemente incoherentes son en realidad parte de un plan maestro, a menudo justificado por la presunta superioridad intelectual del líder.

Westenberg desmantela esta idea, señalando que la invasión de Napoleón a Rusia, a pesar de su genio militar, fue un desastre debido a la falta de planificación y la arrogancia. De manera similar, la adquisición de Twitter por Musk y la compra de TBPN por OpenAI, a pesar de las explicaciones racionalizadoras, parecen ser decisiones impulsivas con consecuencias negativas. En el caso de Musk, la adquisición y las posteriores decisiones resultaron en una pérdida significativa de valor para Twitter, mientras que la compra de TBPN por OpenAI parece una desviación de su enfoque principal y una inversión cuestionable.

El autor argumenta que esta tendencia a buscar planes ocultos surge de una necesidad humana de creer que las personas poderosas son siempre inteligentes y estratégicas. Esta creencia, a su vez, evita la incomodidad de aceptar que incluso líderes influyentes pueden cometer errores o actuar de manera irracional. Westenberg anima a los lectores a adoptar una perspectiva más sencilla y a considerar que, a veces, la explicación más obvia es la correcta: que las personas poderosas simplemente hacen cosas estúpidas, sin una estrategia subyacente.

En resumen, el artículo es una crítica a la tendencia de romantizar las acciones de los líderes y a buscar justificaciones complejas para sus errores, abogando por una visión más realista y crítica de la toma de decisiones en posiciones de poder.