La escala científica que mide el placer de ver explotar espinillas

Fuentes: La escala científica que mide cuánto disfrutas viendo explotar espinillas

Detrás del éxito viral de los vídeos en los que se explotan espinillas hay una explicación neurocientífica bien documentada. Al presenciar la eliminación de algo doloroso y antiestético, el cerebro libera dopamina a través de los sistemas de recompensa, el mismo mecanismo que se activa con el sexo, la comida palatable o, en su versión patológica, con las drogas. Ver el acto desde la pantalla añade además un componente de excitación controlada: observar una situación de leve riesgo sin peligro real activa la adrenalina y refuerza el aprendizaje por supervivencia.

Investigadores austriacos han cuantificado este fenómeno. En 2021 estudiaron a 80 mujeres con resonancia magnética funcional y comprobaron que las espectadoras que disfrutaban mostraban mayor actividad en el núcleo accumbens y otras áreas de placer. En 2024 crearon la Escala de Disfrute de Explotar Granos (PPES), validada con dos experimentos. El primero, con 104 participantes, confirmó que quienes obtenían puntuaciones altas tendían a adelantar menos el vídeo. El segundo, con 501 personas, relacionó esas puntuaciones con rasgos como atracción por situaciones de riesgo contempladas a distancia y afinidad por el cine de terror.

La dermatóloga Rosa Taberner, del Hospital Son Llátzer, aclara que el característico hilo amarillo es queratina oxidada acumulada en el poro. Recomienda no manipular nódulos ni pústulas inflamatorias y recuerda que el vaciado cuidadoso por profesionales forma parte de las limpiezas cutis habituales del skincare.