Vacaciones cortas y frecuentes, la estrategia que recomienda la ciencia para desconectar mejor

Fuentes: Ante el dilema de si para desconectar son mejores unas vacaciones largas o unas cortas, la ciencia tiene muy clara su respuesta

Elegir entre unas vacaciones largas o varias escapadas cortas no es solo cuestión de gustos o presupuesto: la investigación científica señala una estrategia más eficaz para cuidar el bienestar. Un estudio de 2012 publicado en Journal of Happiness Studies por psicólogas de la Universidad Radboud (Países Bajos) siguió a trabajadores que disfrutaron de unos 23 días de descanso y comprobó que la salud y el bienestar mejoraron rápidamente durante los primeros ocho días, con un pico el octavo día. A partir de ahí, los beneficios se estancaban, y al reincorporarse al trabajo los indicadores volvían a los niveles previos en apenas una semana, lo que demuestra que el efecto relajante se evapora rápido. Los expertos concluyen que repartir los días en periodos de entre siete y diez días repartidos a lo largo del año produce un impacto más positivo que acumularlos en un solo bloque, como explica el divulgador Marcos Vázquez. Además, descansar más veces al año multiplica el llamado placer anticipatorio, la satisfacción que se obtiene al planificar cada escapada. La duración del sueño también juega un papel clave: durante las vacaciones los participantes dormían 7,4 horas frente a las 6,7 habituales, y esa mejora correlacionaba con mayores niveles de bienestar. En la misma línea, un trabajo de 2023 de Rui Cui, de la Universidad Shichuan (China), identificó una relación en forma de U invertida: los viajes de duración moderada generan efectos restauradores más intensos que los demasiado largos o demasiado cortos.