Programar con el cuerpo entero: la herencia inútil que sostiene a las empresas útiles
En un almacén de Brooklyn, un investigador entregó al autor un folio de papel que era, en sí mismo, un programa informático en ejecución: al conectarle un teclado, escribir una línea y pulsar guardar, la hoja cambiaba de color y seguía funcionando al desconectarlo. Se trataba de Folk Computer, un si
