Sony todavía no ha presentado PS6 de forma oficial, pero un cúmulo de filtraciones, confirmaciones puntuales de AMD y del propio fabricante japonés permite ya esbozar con bastante detalle cómo será la próxima consola de sobremesa de la marca. Este artículo responde de forma didáctica a las preguntas más repetidas por los aficionados que, tras la reciente subida de precio de PS5 y PS5 Pro, sopesan saltar directamente a la siguiente generación.
En el plano de hardware, PS6 apostará por una APU semipersonalizada de AMD fabricada en 3 nm de TSMC, con CPU Zen 6 (10 núcleos, 8 de ellos Zen 6c para juegos a 4 GHz o más) y una GPU basada en RDNA 5 con 3.328 shaders, 52 núcleos de cuarta generación para trazado de rayos y 104 núcleos de IA de tercera generación. Irá acompañada de 24 o 32 GB de memoria unificada GDDR7 a 32 Gbps y un SSD de alto rendimiento de 1 a 2 TB, con un consumo total estimado en 160 vatios.
La consola será de sobremesa tradicional con ecosistema cerrado, en oposición al PC consolizado que prepara Microsoft con Xbox Project Helix. Sony confirmó que abandonará el formato óptico en enero de 2028, por lo que PS6 será digital por defecto, aunque el lector podría mantenerse como periférico opcional para juegos de generaciones anteriores.
En software, integrará las tecnologías del proyecto Amethyst de AMD y Sony: nuevo reescalado por IA (sucesor de PSSR), generación de fotogramas por IA con aceleración por hardware en los Neural Arrays, Radiance Cores para trazado de rayos, renderizado neural y un motor universal de compresión de texturas. A nivel de potencia bruta equivaldrá a un PC de gama media-alta actual y, en el momento del lanzamiento, a un PC de gama media económica, ya que tanto los nuevos Ryzen como las próximas Radeon y GeForce RTX elevarán el listón del hardware convencional.
