Muchos jugadores millennials están rejugando títulos clásicos de su adolescencia en lugar de apostar por las consolas de nueva generación, cuyo precio se ha vuelto prohibitivo. El(columnista) examina este fenómeno a partir de dos remakes de gran calidad lanzados en verano de 2026: Star Fox en Switch 2, desarrollado por Velan Studios a partir del título de Nintendo 64 Lylat Wars (1997), y Halo: Campaign Evolved, reconstrucción del original de Bungie (2001) en Unreal Engine 5. Ambos juegos pertenecen a géneros hoy en desuso —el shooter espacial de railes y el FPS de campaña para un solo jugador— y, precisamente por ello, resultan novedosos en el contexto actual, dominado por mundos abiertos y multijugador.
El remake de Star Fox apenas modifica la propuesta original: mantiene los mismos planetas, enemigos y una partida de 60 a 90 minutos, pero mejora el apartado visual, añade modos multijugador y de retos, e incorpora nuevas cinemáticas. Halo: Campaign Evolved cambia más, con un manejo de vehículos distinto y cinemáticas más cargadas, aunque conserva la esencia —drama, armas equilibradas y enemigos con inteligencia artificial reactiva—. El autor destaca la experiencia cooperativa junto a su pareja como la mejor en años.
La columna incluye una recomendación de juego —la expansión Bubbly Basin de Pokémon Pokopia para Switch 2— y referencias a próximos contenidos como un nuevo tráiler de GTA VI, los hábitos gamers de The Weeknd y el 40.º aniversario de Metroid y Samus Aran.
