Cómo los jugadores despiden a sus videojuegos online favoritos cuando mueren

Fuentes: The end of the world: how players mourn the death of their favourite online games

La madrugada del 13 de enero de 2022, aficionados a Halo 3 se conectaron para retrasar el cierre de los servidores de Xbox Live programado para esa noche, repitiendo el gesto que en 2010 mantuvo vivas unas semanas las partidas de Halo 2. Jugadores como Nevan Hagarty, de 22 años, o Jimi, de 30, permanecieron en línea intercambiando recuerdos y celebrando el título con actos espontáneos, como disparar al aire o lanzar granadas al estilo de fuegos artificiales, en lo que describieron como una experiencia "muy bonita".

El reportaje de The Guardian recoge testimonios y estudios sobre el duelo que provoca el apagado de juegos en línea. El investigador Evan Conaway, doctor en antropología, explica que los usuarios crean comunidades virtuales con un fuerte sentido de pertenencia, comparable al de un bar de barrio o un skatepark, y que el duelo aparece cuando esos espacios desaparecen. Su trabajo analiza cómo jugadores de World of Warcraft conmemoran servidores concretos, incluso comprando físicamente las blades retiradas en subastas benéficas, como hizo la comunidad queer del servidor Proudmoore.

El artículo también documenta el caso de los jugadores chinos de WoW, que en enero de 2023 perdieron acceso al juego por la disputa entre Blizzard Entertainment y NetEase, y volvieron a conectarse en agosto de 2024. La investigadora HongLan Xu señala que el cierre mezcló dolor y rabia, y que muchos usuarios temen que el episodio se repita. Con el auge de los juegos live service, más de veinte títulos han apagado sus servidores en 2026, lo que convierte el duelo digital en una experiencia cada vez más común.