Los casos de ciclosporiasis, una enfermedad parasitaria transmitida por alimentos contaminados, se han disparado en Estados Unidos en las últimas semanas. El estado de Míchigan ha registrado cerca de 1.000 casos, una cifra sin precedentes frente a los aproximadamente 50 que registra de media cada año, en lo que supone el mayor brote de su historia. Ohio también ha experimentado un fuerte aumento, con 177 casos contabilizados hasta el 2 de julio según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). A fecha de 16 de junio, los CDC habían notificado 145 casos en 17 estados, aunque los datos federales van por detrás de los informes estatales y el recuento real podría ser muy superior.
La ciclosporiasis está causada por el parásito Cyclospora, que se transmite a través de productos agrícolas crudos y agua contaminada con heces humanas. El síntoma más común es una diarrea acuosa frecuente, en ocasiones descrita como explosiva, acompañada de calambres, náuseas, fatiga y fiebre baja; los síntomas pueden prolongarse desde días hasta más de un mes. Aunque rara vez resulta mortal y suele tratarse con antibióticos, las personas inmunodeprimidas presentan mayor riesgo. Los brotes anteriores de gran magnitud —como el de 1996 ligado a frambuesas guatemaltecas o el de 2019 vinculado a albahaca mexicana, con más de 2.400 afectados— superan los 1.000 casos, una cifra inusual. Hasta que se identifique el origen del brote actual, las autoridades recomiendan lavar a fondo frutas y verduras, retirar las hojas exteriores de las lechugas y priorizar piezas enteras frente a bolsas de ensalada prelavada.
