Taylor Farms, uno de los principales proveedores de alimentos preparados en Estados Unidos, anunció el pasado domingo 9 de agosto el retiro voluntario de una amplia gama de productos que contienen chiles jalapeños, incluyendo salsas, guacamole, pico de gallo, ensaladas, burritos y sándwiches, ante el riesgo de contaminación por salmonela. La decisión se produjo días después de que las autoridades sanitarias estadounidenses identificaran a Coast Citrus Distributors como la fuente de los jalapeños potencialmente contaminados, cultivados en Sinaloa, México, y vinculados a un brote multiestatal que ha enfermado a 345 personas en 27 estados, con 36 hospitalizaciones y, hasta el momento, ninguna muerte reportada.
Según la información difundida por la empresa, con sede en California, el retiro afecta productos de marca y sin marca distribuidos en 26 estados a través de grandes cadenas minoristas como Hannaford, Kroger, Target, Trader Joe's, Walmart y Whole Foods. Taylor Farms aclaró que tomó la medida de forma voluntaria tras ser notificada por Coast Citrus Distributors, la cual ya había comenzado a retirar los chiles frescos y a contactar a sus clientes. La compañía también anunció que dejó de abastecerse del productor sinaloense identificado como la fuente potencial del brote.
Este nuevo episodio se suma a la crisis que ya enfrentaba Taylor Farms por un brote previo de ciclosporiasis, una infección parasitaria que causa diarrea severa. La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) había vinculado ese brote a productos de lechuga iceberg provenientes del centro de México, aunque la empresa sostiene que, al menos hasta el 5 de agosto, la FDA no había confirmado pruebas positivas de Cyclospora en sus muestras de lechuga. Tras esa alerta, Taylor Farms suspendió voluntariamente toda la producción y abastecimiento de lechuga iceberg en esa región y encargó una revisión de seguridad.
La cronología del brote de salmonela, según la investigación de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y la FDA, muestra que los primeros casos se reportaron el 19 de junio. De 191 pacientes interviewed, 177 declararon haber comido en restaurantes de estilo mexicano, entre ellos Chipotle Mexican Grill y Qdoba. Ambas cadenas dejaron de usar los jalapeños de Coast Citrus casi de inmediato: Chipotle el 20 de julio y Qdoba el 28 de julio. Sin embargo, llama la atención que Taylor Farms haya tardado varios días en identificar que algunos de sus productos elaborados contenían los jalapeños retirados. Ars Technica señaló haber consultado a la empresa sobre el momento exacto en que tuvo conocimiento del retiro, pero no obtuvo respuesta al cierre de su publicación.
La cadena de suministro de alimentos vuelve quedar bajo escrutinio público. La FDA informó que Coast Citrus distribuyó los chiles jalapeños a otros distribuidores, restaurantes y empresas de servicios alimentarios, y que la compañía estaba en proceso de identificar y contactar a todos los clientes afectados. Esto sugiere que el alcance del retiro podría ampliarse en los próximos días a medida que más empresas verifiquen su inventario. La salmonela puede causar diarrea, fiebre y calambres estomacales, y resulta especialmente peligrosa para niños pequeños, adultos mayores y personas con sistemas inmunológicos debilitados.
El caso pone de relieve la complejidad de la trazabilidad en la cadena alimentaria estadounidense, donde un solo productor agrícola en el extranjero puede originar afectaciones en docenas de estados y en múltiples tipos de productos terminados. Además, reabre el debate sobre los controles de importación de productos frescos, particularmente aquellos que se consumen crudos o con procesamiento mínimo, como los chiles jalapeños empleados en salsas y guacamole.
Mientras tanto, Taylor Farms aseguró no tener conocimiento de enfermedades reportadas vinculadas a los productos retirados en esta ocasión, aunque la investigación epidemiológica continúa. Las autoridades recomiendan a los consumidores verificar los lotes afectados publicados en el aviso de la FDA y descartar cualquier producto incluido en el retiro. Por ahora, la atención se centra en completar la identificación de todos los productos y canales de distribución involucrados, así como en esclarecer las razones del retraso en la comunicación entre Coast Citrus Distributors y sus clientes, incluido Taylor Farms, un aspecto que podría influir en futuras regulaciones sobre tiempos de notificación en la cadena de suministro de alimentos.
