Nintendo disparó su beneficio operativo del primer trimestre fiscal hasta 142.500 millones de yenes (unos 902 millones de dólares), un 150,5% más que el año anterior, impulsado por las ventas de software para Switch y Switch 2 y por un reembolso arancelario de aproximadamente 300 millones de dólares en Estados Unidos. Las ventas de software para Switch 2 crecieron un 9,2% interanual, mientras que las del Switch original subieron un 38,6%. La compañía vendió 3,82 millones de Switch 2, por debajo de los 5,82 millones del mismo periodo del ejercicio previo, aunque por encima de los 2,49 millones del trimestre inmediatamente anterior. Nintendo, que subió el precio de ambas consolas durante el último año, registró los 300 millones como reducción del coste de ventas y sostiene que asumió el peso de los aranceles sin trasladarlos al consumidor, por lo que no considera que los compradores tengan derecho a parte de ese reembolso. La empresa defiende esa posición ante un juez para descartar una demanda que la acusa de retener los reembolsos tras encarecer los productos. Sony enfrenta una demanda similar desde mayo por un supuesto «doble cobro» en consolas PlayStation.
