Microsoft ha iniciado este martes una nueva ronda de despidos que afectará a aproximadamente 4.800 empleados, alrededor del 2,1% de su plantilla, coincidiendo con el arranque de su ejercicio fiscal. La medida llega un año después de que la compañía recortara unos 9.100 puestos y afecta principalmente al área de ventas comerciales y a la división de Xbox.
En un comunicado interno, Amy Coleman, vicepresidenta ejecutiva y directora de Personas de Microsoft, atribuyó los despidos a los cambios en el sector tecnológico y a la necesidad de "ajustar recursos y funciones" ante el impacto de la inteligencia artificial. Coleman quiso precisar que los puestos eliminados "no están siendo reemplazados por IA", aunque reconoció que esta tecnología "está cambiando la forma en que se realiza el trabajo".
La división de Xbox será una de las más golpeadas, con 1.600 empleados despedidos hoy. Microsoft prevé eliminar alrededor del 20% de los puestos de Xbox antes de que termine el ejercicio fiscal, además de vender cuatro estudios y sopesar la venta de un quinto como parte de un replanteamiento de su negocio de videojuegos tras años de dificultades.
La compañía trató de evitar parte de los recortes con un programa de prejubilaciones dirigido a empleados estadounidenses cuyos años de servicio sumados a su edad alcanzaran al menos 70. Más del 30% de los empleados elegibles se acogieron a esa iniciativa, que incluía cinco años de cobertura sanitaria, una indemnización a tanto alzado y seis meses de consolidación de opciones sobre acciones. Coleman añadió que en el último año Microsoft ha recolocado a más de 4.000 empleados en nuevos puestos, 500 de ellos este mismo mes.
