Microsoft sopesa vender Xbox tras años de caída de ventas y grandes pérdidas

Fuentes: La venta de Xbox no está descartada, theverge.com

Microsoft sopesa seriamente la venta de su división Xbox como una de las opciones para reflotar un negocio en caída libre. Según un informe de The Information recogido por MuyComputer, el gigante tecnológico de Redmond maneja tres escenarios principales: convertir Xbox en una filial independiente al estilo de GitHub, formar una empresa conjunta con socios externos o, en el escenario más drástico, escindir y vender por completo la división de videojuegos, poniendo fin a dos décadas de historia en el mercado de consolas.

El deterioro de Xbox es cuantificable y alarmante. Los ingresos de la división han disminuido de forma casi continua desde 2023, con una caída especialmente severa a comienzos de 2024, cuando se desplomaron un 42% y apenas se vendieron 900.000 unidades de Xbox Series S y X. En ese mismo periodo, Sony colocó 4,5 millones de PS5 en el mercado, una diferencia de cinco a uno. A nivel global, las consolas de actual generación se situaban un 19% por debajo del ritmo de ventas de Xbox One en un punto equivalente de su ciclo de vida, según datos oficiosos.

La sangría financiera se ha acelerado. Los márgenes de beneficio de Xbox cayeron al 3% en el presente ejercicio fiscal, mientras que la división ha destinado más de 20.000 millones de dólares en subvenciones para contenido, plataforma y hardware durante los últimos cinco años, a pesar de que los ingresos anuales han disminuido en aproximadamente 500 millones de dólares. La factura resulta insostenible si se suma el coste de las adquisiciones de Bethesda y Activision Blizzard, que en conjunto superan los 80.000 millones de dólares y cuya recuperación parece inviable para muchos analistas.

Ante este panorama, Microsoft ha emprendido una reorganización sin precedentes. La nueva CEO de Xbox, Asha Sharma, ha reconocido públicamente que el negocio "no es saludable" y que la compañía "se extendió demasiado", según declaraciones recogidas por The Verge a partir de un memorando interno. Sharma ha obtenido luz verde para invertir con fuerza en franquicias emblemáticas como Halo y Fallout, ha confirmado la vuelta a los títulos exclusivos —anunciada durante el Summer Game Fest 2026— y ha presentado Project Helix, la consola de próxima generación prevista para 2027, junto con un modo Xbox para Windows 11 y una rebaja del precio de Game Pass.

Sin embargo, las medidas incluyen sacrificios dolorosos. Microsoft anunció esta semana el despido de 1.600 trabajadores de forma inmediata y otros 1.600 a lo largo del próximo ejercicio fiscal, además del cierre de cuatro estudios. La inversión en grandes producciones triple A se realizará a expensas de los estudios más pequeños y de los proyectos que no cumplieron las expectativas comerciales. Los recortes también afectarán de forma significativa a marketing y otros presupuestos operativos.

La pregunta clave que surge es quién podría comprar Xbox en caso de venta. El profesor de la Universidad de Nueva York Joost van Dreunen, consultado por The Verge, considera que una desinversión total es el camino "menos probable", aunque no descarta que se materialice. Pocas empresas, ni siquiera gigantes como Netflix, Amazon, Tencent o un fondo soberano, estarían dispuestas a absorber "un conglomerado de entretenimiento interactivo con más de 23.000 millones de dólares en ingresos anuales". Una opción más realista sería la venta por partes, separando el negocio de hardware, los estudios de desarrollo y las propiedades intelectuales.

Las voces que anticipan el fin de Xbox no son nuevas. Críticos que siguieron de cerca el nombramiento de los nuevos directivos ya advirtieron que Microsoft podría buscar "una muerte suave" para la marca. Esta misma semana, el expresidente de PlayStation Studios, Shuhei Yoshida, ha insinuado en declaraciones recogidas por Notebookcheck que las consolas Xbox desaparecerán porque Microsoftpriorizará su estrategia de Windows e inteligencia artificial. La propia apuesta masiva de Microsoft por la IA y la infraestructura cloud plantea dudas sobre el encaje futuro de un negocio de consumo que genera pérdidas estructurales.

Por el momento, ninguna opción está descartada. El CEO de Microsoft, Satya Nadella, mantiene sobre la mesa todas las alternativas posibles, incluida la venta, mientras observa si el plan de recuperación de Sharma logra revertir la tendencia. El sector de los videojuegos observa con inquietud el desenlace de una de las decisiones empresariales más trascendentales de los últimos veinte años, que podría redefinir el equilibrio de poder en la industria del entretenimiento interactivo.