La mal llamada edición física de GTA VI para PlayStation 5, que en realidad incluye un código de descarga y no un disco, incorpora bloqueo regional: los códigos solo se canjean en cuentas de PSN de la región de compra, una limitación que responde a los clústeres regionales definidos por Sony y no a Rockstar. Así, una caja adquirida en Estados Unidos o Japón no funcionará en consolas de otras regiones, mientras que en Xbox no existe esa restricción.
El problema se agrava en Japón, donde la normativa local obliga a que los códigos caduquen a los 170 días: si el juego permanece seis meses en el lineal, el comprador recibirá una caja vacía con un código inservible, lo que sitúa a las tiendas ante el dilema de cuánto stock asumir. El artículo cuestiona que pueda seguir denominándose edición física a un producto con las mismas restricciones digitales que cualquier descarga y advierte sobre la preservación a largo plazo de un título generacional cuya conservación dependerá de que Sony y Rockstar mantengan activos sus servidores de por vida.
