Gears of War: E-Day, desarrollado con Unreal Engine 5.8, implementa trazado de rayos de forma nativa, una tecnología que ya se ha convertido en estándar en el sector y que requiere hardware gráfico con núcleos dedicados para su aceleración. El juego, según pruebas realizadas con la beta, mantiene el ray tracing activo incluso en el ajuste de calidad baja, lo que dispara el impacto sobre el rendimiento. Por ello, tarjetas sin soporte de esta tecnología, como la GeForce GTX 1650 o la Radeon RX 5700 XT, no pueden ejecutar el título.
Las pruebas de rendimiento con una GeForce RTX 3060 muestran 49 FPS de media en 1080p con calidad media y DLAA (DLSS 4), una cifra cercana a los 45 FPS en calidad alta con DLAA y que cae hasta 28 FPS en calidad ultra. La configuración ideal con esta tarjeta es 1080p con calidad alta y DLSS 4 en modo calidad, lo que permite alcanzar 60 FPS estables. Una GeForce RTX 5060 ofrece más de 60 FPS en 1080p con calidad ultra y DLSS 4 en modo calidad, mientras que activar el modo "ridículo" exige al menos una GeForce RTX 5070.
El título incorpora además las MegaLights y destrucción dinámica del entorno, situándose como uno de los lanzamientos técnicamente más avanzados de su generación, aunque con requisitos de hardware elevados.
