La beta de Gears of War: E-Day en PC incluye un preset gráfico llamado «ridículo» que se sitúa por encima de «ultra» y que dispara la calidad del trazado de rayos, en especial la iluminación y los reflejos en superficies como los charcos. El coste en rendimiento es muy elevado: con una GeForce RTX 5070 Ti en 4K y DLSS en modo ultra rendimiento (renderizado al 33 % de los píxeles) se producen caídas hasta 40 FPS, y con DLSS dinámico el contador cae puntualmente a 12 FPS antes de estabilizarse en torno a 30. Al bajar de «ridículo» a «ultra» con DLSS dinámico en 4K, la media sube por encima de 50 FPS, lo que sitúa el impacto del preset máximo en un 73,33 %. El modo queda reservado a tarjetas gráficas de muy alta gama como la RTX 4090 y, sobre todo, la RTX 5090. El juego se encuentra en fase beta, por lo que los autores del análisis no descartan mejoras menores de optimización, aunque sin esperar milagros. La comparativa recuerda al caso de Gears 5, que en calidad «locura» con iluminación global de espacio de pantalla a 32 rayos sufría pérdidas similares respecto a ultra.
