FromSoftware amplía su horizonte con The Duskbloods, su primer multijugador competitivo

Fuentes: FromSoftware can do anything, theguardian.com

FromSoftware, el estudio japonés responsable de la saga Dark Souls y del fenómeno Elden Ring, prepara su primer proyecto multijugador competitivo: The Duskbloods, un título ambientado en un mundo de vampiros que verá la luz en Nintendo Switch 2 a finales de este año. Se trata de un paso sin precedentes para el estudio, ya que combina simultáneamente un género inédito, un entorno nunca explorado, una plataforma nueva y un colaborador distinto a sus socios habituales.

El presidente de FromSoftware, Hidetaka Miyazaki, también director de Elden Ring y de esta nueva producción, explicó durante un reciente evento en la sede del estudio en Tokio que el éxito comercial de Elden Ring —más de 30 millones de copias vendidas desde su lanzamiento en 2022— ha dado al equipo la confianza necesaria para asumir riesgos creativos. Según sus palabras, el rendimiento del juego de mundo abierto permitió a la compañía explorar «ideas que quizá antes no habríamos tenido la valentía de acometer».

La trayectoria de FromSoftware hacia este punto ha sido gradual. Tras debutar en 1994 con el RPG de mazmorras King's Field y consolidarse en 2009 con Demon's Souls, el estudio definió el llamado género «Soulslike», al que siguieron la trilogía homero, Bloodborne (2015) y otros títulos de exploración. Entre Dark Souls 3 (2016) y Elden Ring (2022) llegaron proyectos puntuales como la experiencia narrativa de realidad virtual Déraciné (2018) y Sekiro: Shadows Die Twice (2019), muestras de la voluntad experimental del equipo. La propia filosofía del estudio, tal como Miyazaki describió en 2019, reside en «abrazar de todo corazón lo que percibimos como valioso, interesante o bello», aunque eso implique desviarse del gusto masivo.

The Duskbloods encaja en esa visión. A lo largo de los años, FromSoftware introdujo elementos multijugador en sus títulos predominantemente individuales —como la posibilidad de invocar a otros jugadores en Elden Ring—, lo que permitió acumular ideas que no tenían cabida en un juego para un solo jugador. Esas ideas, señala Miyazaki, «se fueron acumulando con los años» y acabaron dando forma al nuevo proyecto.

El desarrollo comenzó en 2021 y se inició en la primera Switch antes de migrar a su sucesora. El juego enfrenta a ocho jugadores, cada uno al mando de un combatiente vampírico, en partidas donde deben luchar contra monstruos del escenario y, al mismo tiempo, competir entre sí. El combate es más rápido que en un título tradicional de FromSoftware y presenta una exploración marcadamente vertical, con la posibilidad de realizar triples saltos para ascender por grandes torres. No obstante, conserva las señas de identidad del estudio: un mundo sombrío y envolvente y la certeza de que el jugador morirá repetidamente.

Miyazaki reconoció que la irrupción del Switch 2 fue un alivio técnico para el equipo, que tenía dificultades para hacer funcionar el juego en la consola original: «Estábamos pensando: ¿cómo vamos a hacer esto?». El lanzamiento de Switch 2 resolvió esos problemas técnicos.

Otro reto importante ha sido el diseño de sistemas y la incorporación de nuevos jugadores a un género competitivo que puede resultar intimidante. Miyazaki agradeció el apoyo de Nintendo en aspectos como la accesibilidad y los tutoriales, áreas en las que FromSoftware reconoce ser «históricamente no muy buenos». Para reducir la barrera de entrada, The Duskbloods ofrece formas indirectas de progresar en la partida —cazar enemigos menores para conseguir experiencia, explorar el mapa en busca de objetos o aliarse con compañeros que asisten en combate— y permite desbloquear aspectos de la historia a ritmo del jugador, sin necesidad de ganar cada enfrentamiento.

«Realmente queremos que el mayor número posible de jugadores disfruten de nuestros juegos», resumió Miyazaki. El objetivo es ampliar la audiencia habitual del estudio sin renunciar a su identidad. A la espera de su lanzamiento, The Duskbloods se presenta como la prueba más ambiciosa de la capacidad de FromSoftware para reinventarse tras el éxito arrollador de Elden Ring y como el primer gran experimento multijugador competitivo de una compañía acostumbrada a que el jugador afronte la oscuridad en soledad.