La Comisión Europea ha impuesto a Google dos medidas vinculantes al amparo de la Ley de Mercados Digitales (DMA) para abrir su ecosistema Android a la competencia en inteligencia artificial y búsqueda. La primera obligará a que asistentes de IA de terceros tengan el mismo acceso a las funcionalidades del sistema operativo que los servicios propios de Google, como Gemini, lo que actualmente les impide competir en igualdad de condiciones. La segunda obligará a Google Search a compartir con otros buscadores los datos de búsqueda que solo ella recopila a gran escala, tras considerar ineficaz la propuesta planteada por la propia tecnológica. Google deberá implementar ambas medidas en 2027: los cambios en Android llegarán a partir de julio de 2026 y el intercambio de datos de búsqueda arrancará en enero de 2027. La Comisión estima que los asistentes de IA alternativos resultan hoy menos atractivos para el 60% de usuarios europeos de Android por las restricciones de acceso. Tras la decisión, los usuarios podrán activar un asistente de IA externo por voz, al estilo del comando "Hey Google", y delegar acciones en aplicaciones como reservar un taxi o sugerir respuestas en mensajería. La comisaria Teresa Ribera defendió que la medida busca garantizar la libre elección y, al mismo tiempo, proteger la privacidad mediante un sistema de anonimización en varias capas. Google podrá cobrar una tarifa por los datos compartidos y vetar cesiones que supongan riesgos graves de ciberseguridad. El paso se suma a la reciente confirmación por el Tribunal de Justicia de la UE de la multa histórica de 4.125 millones de euros a Google por abuso de posición dominante en Android.
