La Comisión Europea ha ordenado a Google dos medidas vinculantes bajo la Ley de Mercados Digitales (DMA), adoptadas el 16 de julio, que afectan a sus principales ventajas competitivas en inteligencia artificial. La primera obliga a Android a tratar a los asistentes de IA rivales, como ChatGPT o Claude, en igualdad de condiciones con Gemini: activación por palabra clave a nivel de sistema, acceso al botón de inicio o al gesto de navegación, lectura del contenido en pantalla y ejecución de tareas dentro de otras aplicaciones. Google dispone hasta julio de 2027 para aplicar los once puntos exigidos.
La segunda medida, con plazo hasta enero de 2027, obliga a Google a facilitar a sus competidores una versión anonimizada de los datos de consultas, clics y resultados con los que entrena buena parte de sus modelos de lenguaje, en condiciones justas y no discriminatorias. Se trata del activo que sostiene el negocio publicitario y de búsqueda de la compañía.
Bruselas actuó después de que Google completara la transición de Google Assistant a Gemini como asistente por defecto de Android. Apple, que intentó negociar antes del lanzamiento un sistema de permisos para Siri AI, vio rechazada su propuesta y su asistente sigue sin llegar a la Unión Europea. Google ha recurrido alegando motivos de seguridad y privacidad, pero el recurso no paraliza la aplicación de las medidas. Reino Unido y Japón, que preparan sus propios marcos digitales, observan de cerca la decisión europea.
