La Comisión Europea ordenó este jueves a Google que facilite a los asistentes de inteligencia artificial rivales el mismo acceso a las funciones del sistema y a los datos que concede a Gemini, su propio asistente integrado en Android. La decisión, que aplica la Ley de Mercados Digitales (DMA, por sus siglas en inglés), concede a Google hasta julio de 2027 para adaptar Android, un plazo que la compañía puede utilizar para seguir expandiendo Gemini y negociar los detalles técnicos de la interoperabilidad con Bruselas antes de que competidores como OpenAI o Anthropic accedan al sistema.
El contraste con Apple es notable. Cuando la compañía de Cupertino presentó su nuevo Siri AI el pasado junio, decidió no lanzarlo en la Unión Europea por la DMA. El Ejecutivo comunitario rechazó la propuesta de Apple, que solicitaba dieciocho meses para ofrecer una versión compatible, y no ha dado a conocer un calendario para su llegada a los Veintisiete. Google, en cambio, ha obtenido precisamente el periodo de gracia que Apple reclamaba para su asistente.
La diferencia responde en parte al momento en que cada empresa diseñó su estrategia de IA: Gemini lleva años en el mercado y profundamente integrado en el ecosistema de Google, mientras que Siri AI es un lanzamiento reciente. Apple, además, convirtió la ausencia de su asistente en Europa en un argumento político, mientras que Google optó por negociar con los reguladores tras desplegar su producto. Ambas compañías comparten su rechazo a las exigencias de interoperabilidad de la DMA y han colaborando en la integración de Gemini en los productos de IA de Apple, incluidos los de Siri.
