PS6, la consola de nueva generación más esperada, se perfila como la sucesora de PS5 con un salto tecnológico considerable. Aunque Sony no ha ofrecido información oficial, diversas fuentes, entre ellas la propia AMD, permiten confirmar cinco aspectos clave del hardware. La consola integrará una APU de AMD —con CPU basada en Zen 6 y GPU con arquitectura RDNA 5, según filtraciones— siguiendo la estrategia de integración iniciada con PS4 para optimizar costes y suministro. Será retrocompatible con PS5 y PS4, una decisión que se da por segura para no perder atractivo frente a Xbox Project Helix, que sí será retrocompatible con todas las generaciones anteriores.
Otro pilar confirmado es el trazado de rayos: Sony y AMD trabajan en Radiance Cores, núcleos especializados de bajo consumo que, al estilo de los RT Cores de NVIDIA, liberarán a los shaders de esa carga de trabajo. En inteligencia artificial aplicada al gaming, Mark Cerny colabora con AMD en una nueva generación de Neural Arrays propios de RDNA 5, con soporte para operaciones FP8 e incluso FP4, junto con una versión avanzada de PSSR para reescalado inteligente. Por último, PS6 será más cara que PS5, una tendencia ligada a la mayor complejidad del hardware.
