Microsoft sube los precios de Xbox hasta 200 € y 170 £ en Europa

Fuentes: muycomputer.com, Xbox prices are increasing by up to €200 or £170, bbc.co.uk

Microsoft ha aplicado la subida de precios más agresiva hasta la fecha en sus consolas Xbox en Europa y Reino Unido, con incrementos que alcanzan los 200 euros y las 170 libras, según confirman múltiples fuentes especializadas. Los nuevos precios, vigentes desde el 1 de agosto, representan subidas de hasta el 43% en algunos modelos y convierten a la Xbox en la consola más castigada por la crisis de componentes que azota a la industria del videojuego.

Los nuevos precios en Europa quedan de la siguiente manera: la Xbox Series S de 512 GB pasa de 349,99 a 499,99 euros; la versión de 1 TB sube de 399,99 a 599,99 euros; la Xbox Series X Digital de 1 TB incrementa su precio de 549,99 a 749,99 euros; y el modelo con lector de discos alcanza los 799,99 euros, partiendo de los 599,99 anteriores. En el mercado británico, las subidas son igualmente severas: la Series X con disco pasa de 499,99 a 669,99 libras, un incremento superior al 30%, mientras que la Series S básica salta de 299,99 a 429,99 libras.

Según The Verge, se trata de la tercera ronda de subidas de precios desde mayo de 2025, lo que sitúa al modelo más avanzado 300 dólares por encima de su precio original de lanzamiento en 2020, que era de 499,99 dólares. Además, Microsoft ha decidido retirar del mercado la versión de 2 TB ante la escasez de almacenamiento, una decisión que la propia compañía no ha comunicado de forma oficial pero que fuentes especializadas dan por hecho.

Las razones esgrimidas por Microsoft para justificar esta escalada de precios apuntan directamente a la crisis global de memorias y chips de almacenamiento. La BBC recoge declaraciones de la compañía en las que reconocen que "esperaban que otro incremento no fuera necesario", pero que el encarecimiento de la memoria y el almacenamiento de las consolas les obliga a trasladar el coste al consumidor final. Esta situación afecta a toda la industria: Sony subió el precio de PlayStation 5 en 90 libras en marzo, Valve lanzó su Steam Machine a un precio muy superior al esperado y la propia Steam Deck ha visto incrementados sus precios hasta un 50%.

El origen de esta crisis es la presión sin precedentes que la industria de la inteligencia artificial ejerce sobre la fabricación de memorias RAM y chips gráficos. Estos componentes, tradicionalmente utilizados en ordenadores y dispositivos electrónicos, han visto dispararse su precio por la enorme demanda de centros de datos y sistemas de IA. Las tarjetas gráficas, pieza clave en consolas y PC gaming, también han encarecido su coste por su uso en la generación de contenido mediante IA.

Sin embargo, el caso de Xbox presenta particularidades que agravan la situación. Según MuyComputer, la división de videojuegos de Microsoft atraviesa serias dificultades financieras: los ingresos de Xbox han caído casi todos los trimestres desde 2023, con un descenso del 42% a comienzos de 2024, mientras Sony vendía 4,5 millones de PlayStation 5 frente al millón escaso de Xbox. Los analistas señalan que la compañía intenta compensar con estas subidas las colosales adquisiciones de Bethesda y Activision Blizzard, operaciones que en conjunto sumaron cerca de 80.000 millones de dólares y que resultan difíciles de monetizar.

Microsoft ha emprendido una reorganización profunda de su ecosistema de juegos que incluye el despido de los máximos ejecutivos de la división, el lanzamiento del modo Xbox para Windows 11, una rebaja del precio del servicio Game Pass a cambio de retrasos en el catálogo, y el desarrollo del Project Helix, su próxima generación de consolas. Paradójicamente, mientras abarata el software, encarece el hardware de forma histórica.

La reacción de los consumidores no se ha hecho esperar. En redes sociales y foros, las críticas son generalizadas: usuarios califican los nuevos precios de "absolutamente asquerosos" y de "atraco a mano armada para una consola lanzada hace seis años". El malestar es comprensible si se considera que los usuarios están pagando cifras considerables por hardware con seis años de antigüedad.

De cara al futuro, la tendencia parece lejos de estabilizarse. El conocido insider Jez Corden advirtió en la red social X que estos precios "ni siquiera son el techo", sugiriendo que podrían producirse nuevas subidas si la crisis de componentes persiste. Con una Xbox en caída libre de ventas, una competencia que también ha encarecido sus productos y una industria entera bajo presión por la fiebre del oro de la inteligencia artificial, el mercado europeo del videojuego afronta uno de los momentos más complejos de su historia reciente, con los consumidores como principales damnificados.