Microsoft anunció una nueva subida de precios en sus consolas Xbox que entrará en vigor el 1 de agosto. Los modelos de 512 GB costarán 100 dólares más, mientras que los de 1 TB se encarecerán 150 dólares. Con este ajuste, la Xbox Series S pasará a costar 499,99 dólares, la Xbox Series X sin lector de disco arrancará en 749,99 dólares y la versión con lector de disco empezará en 799,99 dólares. La compañía también confirmó que dejará de fabricar la Xbox Series X de 2 TB.
Es la segunda subida en menos de un año: en octubre, Microsoft ya había incrementado los precios entre 20 y 70 dólares. La empresa atribuye el encarecimiento a la crisis de componentes, que ha disparado el precio de la memoria y el almacenamiento más de 2,5 veces y, según sus previsiones, podría duplicarse de nuevo antes del otoño de 2027. Microsoft sostiene que las consolas se venden por debajo de su coste de fabricación, lo que las hace especialmente vulnerables a esta presión.
Para mitigar el impacto, la compañía lanzará opciones de pago fraccionado, financiación sin intereses a través de Amazon y se asociará con minoristas para ofrecer consolas reacondicionadas a precios más bajos. La subida coincide con un momento complejo para Xbox, inmersa en un proceso de reorganización interna y despidos bajo la dirección de la nueva jefa de la división, Asha Sharma.
