La ola de calor dispara las ventas de aires acondicionados chinos en Europa y evidencia la brecha comercial con Pekín

Fuentes: El calor extremo ha conseguido algo inédito: convertir los aires acondicionados chinos en un fenómeno de masas en Europa

Una ola de calor histórica ha disparado la demanda de aire acondicionado en Europa y ha puesto en evidencia la dependencia del continente de los fabricantes chinos. Francia, Alemania, Países Bajos, Reino Unido, Bélgica, Polonia o la República Checa, países donde estos aparatos nunca habían sido una necesidad habitual, han visto cómo las tiendas se quedaban sin existencias en cuestión de semanas. Solo alrededor del 20% de los hogares europeos dispone de aire acondicionado, frente al 90% en Estados Unidos, y ninguna de las cinco marcas más vendidas en el continente es europea.

Según cifras de aduanas chinas recogidas por The Wall Street Journal, las exportaciones a Francia crecieron un 57% interanual en mayo, y un 41% hacia España, antes de los peores días de junio. El South China Morning Post situaba la subida interanual hasta mayo en el 186% en Francia, el 69,6% en Alemania y el 139,1% en Países Bajos, con un alza del 43% en el conjunto de la UE en el primer semestre, hasta 3.800 millones de dólares. Fabricantes como Midea han duplicado sus pedidos, hasta superar las 200.000 unidades en lo que va de año.

El fenómeno coincide con la ofensiva comercial de Bruselas contra el déficit estructural con China, que el año pasado alcanzó 360.000 millones de euros y en el primer trimestre de este año suma 98.000 millones. El comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic, admitió que la tendencia "no es sostenible". La Comisión Europea prevé 70 millones de nuevos aparatos instalados en Europa antes de 2030, lo que requerirá una red de instaladores y regulación adaptada a una nueva realidad climática.