Los consumidores chinos vuelven a las tiendas de lujo tras la tormenta arancelaria

Fuentes: Tras el terremoto de los aranceles, las marcas de lujo respiran aliviadas: los chinos vuelven a sus tiendas

Las colas frente a la tienda de Louis Vuitton en Shanghái durante el Año Nuevo Lunar ilustran el regreso de los consumidores chinos al lujo. Marcas como L'Oréal, LVMH y Burberry habían visto desplomarse sus ingresos en Asia tras la guerra arancelaria entre Estados Unidos y China y la caída en Oriente Medio, afectada por la guerra en Irán. La fortuna de Bernard Arnault, presidente de LVMH, cayó de la primera a la novena posición del ranking de Forbes en tres años.

El repunte responde al rally del ChiNext, el índice tecnológico de Shenzhen, que subió un 26% en lo que va de año tras batir el récord de la burbuja de 2015. El ladrillo ha dejado de ser el refugio dominante del ahorro familiar chino —pasó del 90% en 2016 a un tercio el año pasado— y el dinero migra hacia acciones y fondos, según McKinsey. La Bolsa de Shenzhen gana un 26% en el año y los beneficios bursátiles reactivan el gasto en cosmética y moda de alta gama.

Los datos confirman la tendencia: las ventas de cosméticos crecieron un 5,6% entre enero y abril, según la Oficina Nacional de Estadística china. L'Oréal registró un alza del 5% al 9% en China durante el primer trimestre y las diez marcas de belleza más caras vendieron un 39% más en Alibaba. LVMH creció un 7% en ventas orgánicas en la región que incluye China, con Louis Vuitton y Burberry repuntando en tiendas físicas; Ralph Lauren superó el 50% de crecimiento. Daniel Zipser, socio de McKinsey en Shenzhen, calificó las señales como alentadoras, aunque analistas como Jeff Zhang, de Morningstar, advierten que la recuperación total llevará tiempo y que muchos clientes han empezado a preferir marcas locales.