Un gráfico elaborado por el meteorólogo de AEMET Juan Jesús González Alemán representa las 69 olas de calor registradas en la Península Ibérica entre mayo y agosto de cada año, desde 2002 hasta la actualidad, como si fueran olas sobre el mar. Cada ola corresponde a un episodio individual de al menos tres días consecutivos en los que la temperatura a 850 hPa (unos 1.500 metros de altitud) superó el percentil 90 histórico local, según datos del ERA5, la base climática de referencia gestionada por el servicio europeo Copernicus. La forma de cada ola refleja la acumulación progresiva de calor por encima del umbral y el color, que va del amarillo pálido al granate, indica la intensidad total en grados-día acumulados.
El gráfico permite identificar episodios documentados por la ciencia, como la ola de calor de agosto de 2003 en Europa, asociada a miles de muertes, o las de junio de 2015 y junio de 2022. Además, muestra un patrón claro: en los últimos años hay mayor densidad de episodios y las olas de calor arrancan ya en mayo, algo históricamente menos frecuente.
El sexto informe de evaluación del IPCC sitúa la cuenca mediterránea entre las regiones que más rápido se calientan del planeta, por encima de la media mundial. La representación, al usar solo la variable T850, no sustituye los análisis estadísticos exhaustivos que elaboran AEMET o el Servicio de Cambio Climático de Copernicus (C3S).
