Virtue and a Sledgehammer: destruir el pueblo natal para contar una historia queer

Fuentes: Virtue and a Sledgehammer – take a literal hammer to your past

El estudio español Deconstructeam ultima Virtue and a Sledgehammer, un videojuego para PC previsto para finales de 2026 en el que la protagonista, Pratelle, regresa a su pueblo natal con un martillo de demolición de veinte libras en el maletero junto al cadáver de su madre. La localidad, inspirada en los pequeños municipios castellanos en los que crecieron sus desarrolladores, está habitada por robots que son versiones digitales de antiguos vecinos y que reaccionan al ataque con agresividad, huida o súplicas.

El juego nació como un prototipo con una trama estereotipada sobre transhumanismo, pero las pruebas con usuarios revelaron que el tema resultaba manido. El director, guionista y CEO Jordi de Paco reformuló el proyecto para convertir el entorno futurista en una metáfora del sentimiento de no pertenencia y de la necesidad de destruir física y simbólicamente el lugar que te vio crecer. Pratelle, con pelo corto y peto, fue leída por el equipo como una mujer queer, y los testers a menudo la confundieron con un hombre, algo que De Paco considera coherente con el contexto de pueblos que, según él, viven culturalmente atrasados en cuestiones de identidad.

A pesar del combate, Deconstructeam define Virtue como una experiencia narrativa tipo walking simulator, pensada para que cualquier jugador llegue al final sin enfrentarse a retos de dificultad. La historia se reconstruye rompiendo estatuas de cristal que contienen fragmentos de memoria y gira en torno a la hermana de Pratelle, aparentemente responsable de transformar a los vecinos en robots.