Unitree fabrica robots manualmente: la automatización real es occidental

Fuentes: Unitree manufactures robots by hand: real automation is Western

La industria de la robótica en China enfrenta una paradoja contraintuitiva: mientras las fábricas de robots chinos se presentan como modelos de automatización avanzada, la realidad operativa revela que la mayor parte del trabajo de ensamblaje sigue siendo manual. Tras una visita a la fábrica de Unitree en Hangzhou, el análisis de la cadena de suministro global sugiere que la automatización real no reside en la construcción de los robots, sino en la capacidad occidental para fabricar las máquinas que producen dichos componentes. Esta distinción es crucial para entender la posición competitiva de China frente al Occidente en el mercado de la robótica.

Durante la visita a la planta de Unitree, el autor observó que, aunque existían algunas líneas automatizadas modernas, el resto del suelo estaba ocupado por humanos operando máquinas de bobinado tradicionales. El proceso de bobinado, que consiste en enrollar el cobre alrededor del núcleo de un motor, es fundamental para la fabricación de actuadores. Según los datos proporcionados, la maquinaria total de Unitree valía aproximadamente 1,7 millones de dólares en sus libros contables a finales de 2025, una cifra que representa solo una fracción del valor de los robots que fabrican. La empresa produjo cerca de 32.000 robots ese año, lo que equivale a un coste de maquinaria de unos 50 dólares por unidad. En contraste, el coste laboral representaba solo el 8% del total de costes de producción en 2025, con el resto dominado por los componentes. Esta estructura de costes indica que la automatización de las líneas de bobinado tendría un impacto limitado: reduciría el coste laboral en más de la mitad, pero el ahorro total en el precio de un robot sería inferior al 2%.

El contexto de la industria china se caracteriza por una alta tasa de cambio de productos. A diferencia de Ford en 1913, que congeló el diseño del Model T para permitir la automatización, Unitree lanza un nuevo robot cada año. Esta volatilidad impide la inversión en maquinaria especializada, ya que las herramientas diseñadas para un modelo específico se convierten en obsoletas rápidamente. Por ello, la estrategia de Unitree se centra en automatizar los módulos de articulaciones, que son los componentes compartidos entre todos sus modelos, mientras que el ensamblaje final y la fabricación de los actuadores siguen dependiendo de la mano de obra humana. El CEO de Unitree, Wang Xingxing, ha señalado que la empresa ha pasado diez años trabajando en el cuerpo del robot y ahora se centra en el 'cerebro', refiriéndose a la integración de modelos de IA como GPT-6 para mejorar la funcionalidad de los humanoides.

Desde una perspectiva global, la automatización de la fabricación de robots es un dominio occidental. El Occidente es experto en construir máquinas, y la inteligencia artificial ha facilitado la automatización de las tareas de programación y diseño, reduciendo la dependencia de la fuerza laboral china en este sector específico. Mientras que China se especializa en la fabricación de componentes a bajo coste mediante mano de obra barata, el Occidente mantiene la ventaja en la ingeniería de precisión y la automatización de procesos complejos. Esta dinámica sugiere que, aunque China puede producir robots a un precio competitivo, la capacidad de automatizar la propia producción de estos robots sigue siendo un activo estratégico que pertenece principalmente a las potencias occidentales. La conclusión es que la automatización real no es un fenómeno homogéneo, sino que depende de la capacidad de la empresa para gestionar la incertidumbre de los cambios de producto y la complejidad de la ingeniería de componentes, áreas donde el Occidente aún posee una ventaja significativa.