Keith Hansen, reconocido ilustrador ornitológico afincado en Bolinas (California), se ha propuesto pintar a mano las cerca de 1.000 especies de aves registradas en Estados Unidos y Canadá para completar el catálogo visual de Flock, una aplicación de birding que, a diferencia de la mayoría, busca alejar al usuario de la pantalla en lugar de retener su atención. Hansen ya lleva 420 acuarelas terminadas y trabaja con pinceles de sable de punta ultrafina en su galería-estudio de la costa norte californiana.
La app fue concebida por dos amigos de Hansen: Adam Donkin, exdiseñador principal de producto en Amazon (Kindle), y Bob Stevenson, escocés con décadas de experiencia como director de arte en más de 50 videojuegos para Virgin Games y otras compañías. Los tres comparten una pasión común por las aves que surgió a edades muy tempranas y que los llevó, en 2017, a financiar ellos mismos el proyecto para no depender de publishers ni inversores.
Flock incorpora elementos de jugabilidad y redes sociales —registro de avistamientos, clasificación mensual por especies únicas, comunidad con fotos y mensajes— pero invierte la lógica adictiva: sustituye el botón de "me gusta" por un "choca esos cinco" y plantea la experiencia como un complemento del birding al aire libre. Su objetivo final, según Donkin, es cultivar una comunidad de conservacionistas que restauren hábitats desde su propio entorno. La presentación realizada en el Cornell Lab of Ornithology sobre las similitudes entre birding y diseño de juegos inspiró el enfoque.
