Subir escaleras genera una demanda muscular superior a caminar en adultos mayores debido a la necesidad de elevar el centro de masas contra la gravedad, impactando directamente en los extensores de la rodilla y la cadera. Un ensayo piloto con 45 personas mayores de 65 años evidenció que 12 semanas de entrenamiento con escaleras y chaleco lastrado incrementaron la potencia máxima de la prensa de piernas en un 17% respecto a quienes solo caminaron.
No obstante, la caminata progresiva sigue siendo efectiva para aumentar el grosor muscular y la fuerza isométrica. El texto advierte que, aunque bajar escaleras puede ser exigente para personas con artrosis debido al trabajo excéntrico del cuádriceps, no existe evidencia de que esta actividad cause la enfermedad. Para optimizar la salud, la OMS recomienda entre 150 y 300 minutos semanales de actividad aeróbica moderada, complementados con dos días de fortalecimiento muscular y ejercicios de equilibrio para prevenir caídas.
