Por qué las turbinas de gas de los centros de datos disparan sus emisiones

Fuentes: The Real Reason Data Center Gas Power Plants Are So Dirty

Amazon ha adquirido una central eléctrica aislada de la red en Texas para alimentar uno de sus centros de datos, un proyecto con permisos para emitir hasta 33 millones de toneladas de gases de efecto invernadero al año, lo que lo convertiría en una de las mayores fuentes individuales de contaminación climática de Estados Unidos. El elevado impacto se debe a que la planta empleará exclusivamente turbinas de ciclo simple, un diseño que mezcla combustible y aire en una cámara de combustión y libera gran cantidad de calor residual, frente a las turbinas de ciclo combinado, habituales en la red general, que recuperan ese calor con una segunda turbina de vapor y generan más energía con menos emisiones.

La tendencia se repite en otros proyectos: Williams construye al menos tres plantas en Ohio para Meta, Crusoe levanta otra con 39 turbinas de ciclo simple para un centro de Microsoft en Abilene, Google suma 20 en su planta Goodnight y xAI alimenta sus complejos Colossus 1 y 2 en Memphis con decenas de estos equipos. Las turbinas de ciclo simple son más rápidas de instalar, más baratas y pueden encenderse y apagarse con mayor agilidad, una característica clave para los picos de consumo del entrenamiento de inteligencia artificial, que ya ha llegado a provocar averías en los equipos por el estrés de los ciclos. Además, no requieren agua, un recurso cada vez más polémico cerca de los centros de datos. Si la demanda de IA cae, estas instalaciones podrían quedar como activos varados.