No le atribuyas el mérito al modelo de lenguaje

Fuentes: Don't credit the LLM

Decir 'la IA me ayudó a escribir esto' se ha vuelto una costumbre tan frecuente como innecesaria en entornos de trabajo. Anunciar en cada mensaje qué herramienta de inteligencia artificial se ha usado —desde responder cuántas solicitudes de soporte ha generado una función hasta presentar documentos o código—reveja una idea equivocada de la responsabilidad profesional.

La autora cuestiona por qué se siente la necesidad de declarar el uso de un LLM. Identifica cuatro motivaciones posibles: la autoexculpación, puesto que admitirlo reduce la sensación de fraude; la transferencia de mérito, ya que se presume que el resultado es bueno por provenir de la máquina; la falta de revisión, dado que el trabajo se envía sin comprobar; y el cumplimiento de directivas internas, donde declarar el uso sirve como escudo frente a una posible sustitución.

Frente a estas actitudes, el texto sostiene que crédito y responsabilidad van de la mano. Una herramienta solo puede recibir crédito en la medida en que pueda asumir consecuencias, de modo que compartir el mérito con ella diluye la propia responsabilidad. El argumento es claro: quien crea algo valioso debe asumilo por completo; quien firma un trabajo mediocre, también. Esta manera de entender la autoría no es nueva ni depende de la inteligencia artificial: precede a los LLM y se mantendrá cuando, eventualmente, dejen de ser la novedad.