Night Plane es un videojuego de terror indie desarrollado por el estudio neozelandés Liquid Static Studio, que sitúa al jugador en el rol de una azafata en un avión de pasajeros que se estrella en el cielo. La premisa combina la mecánica de simulación laboral con elementos de horror existencial, donde el protagonista debe gestionar pasajeros en un entorno que oscila entre el purgatorio y el infierno. El juego se distingue por su estética visual basada en gráficos de baja poligonización y efectos de glitch, que evocan las limitaciones técnicas de la consola PlayStation original, creando una atmósfera inquietante y un sentido de la uncanny valley. La narrativa incorpora humor seco y referencias a la estética de los backrooms y las películas japonesas de onryō, con elementos como ratas muertas en la sala de limpieza y ruinas de aviones en paisajes remotos. Aunque el juego puede completarse en cuatro o cinco horas, ofrece múltiples jugadas con nuevas misiones secundarias y finales. Con un precio inferior a diez dólares, Night Plane se posiciona como una experiencia accesible y memorable dentro del subgénero de simuladores de trabajo con matices de terror, destacando por su capacidad para mezclar la comedia con el horror perturbador.
