Microsoft ha establecido un nuevo equipo interno llamado Xbox Labs para estudiar el auge del modding potenciado por inteligencia artificial, un fenómeno que permite a los usuarios portar juegos clásicos a hardware moderno o mezclar código de diferentes títulos. La CEO de Xbox, Asha Sharma, justificó la iniciativa argumentando que estas prácticas desafían las fronteras tradicionales entre software y hardware, así como entre la creación y el juego, y que facilitan el acceso a títulos antiguos y la participación de nuevos creadores. El objetivo de este grupo es convertir estas ideas emergentes en experiencias accesibles para jugadores y desarrolladores, midiendo el éxito por el aumento en el tiempo de juego y creación de contenido. Sharma destaca que el uso de agentes de IA en el desarrollo de juegos es viable, dado que los usuarios de Xbox dedican más de 72.000 millones de horas anuales a jugar, una cifra cinco veces superior al tiempo estimado global para la escritura de código. Aunque el modding no autorizado plantea riesgos para los modelos de negocio de las editoriales al hacer libremente disponible la propiedad intelectual, Microsoft se ha comprometido a compartir las herramientas y aprendizajes con la industria. La compañía mantiene su compromiso con la gestión responsable de la propiedad intelectual y la calidad del hardware, utilizando este laboratorio como un espacio de experimentación controlada que no abandone las prioridades establecidas de la marca.
