El actor Michael Sheen presenta en un documental para BBC iPlayer una investigación sobre 14 vertederos de residuos tóxicos en Gales, doce de ellos en territorio galés, donde la multinacional Monsanto habría arrojado grandes cantidades de bifenilos policlorados (PCB) entre los años setenta y noventa. El denunciante Douglas Gowan, fallecido antes de que se atendieran sus alertas, señaló al intérprete que la falta de regulación de la época permitió a la empresa deshacerse de los productos químicos «donde quisiera». Los PCB, considerados «el padrino de los químicos eternos» por su persistencia ambiental y su acumulación en el organismo, se han asociado a distintos tipos de cáncer.
Michael Phillips, vecino de la laguna de Llwyneinion, en Wrexham, recuerda haber jugado de niño junto a bidones oxidados de los que salían nubes de polvo de colores. Él y varios de sus amigos desarrollaron después cánceres poco frecuentes; su análisis de sangre mostró niveles de PCB superiores a la media. El edil Paul Pemberton explicó que la limpieza del emplazamiento se presupuestó en unas 45 millones de libras, cantidad que, según el consistorio, no es legalmente obligatoria porque los contaminantes no superan el umbral que exige remediación.
La investigación documenta que Monsanto conocía la toxicidad de los PCB desde 1949 y que, tras un acuerdo judicial de 300 millones de dólares en Anniston (Alabama), desvió la producción a su planta de Newport. Gowan denunció que la empresa eligieron zonas con problemas de salud crónicos preexistentes para ocultar el impacto. El equipo del documental llevó sus conclusiones al Parlamento galés, y miembros del programa comparecerán ante la Comisión de Asuntos Galeses. Friends of the Earth Cymru reclama una investigación pública sobre los sitios tóxicos en Gales.
