El YouTuber SHiFT ha descubierto una técnica no convencional para speedrunear SpongeBob SquarePants: Battle for Bikini Bottom en la Xbox original: embadurnar la superficie del disco con marcas estratégicas. La idea, bautizada como "gamer gunk theory", consiste en colocar manchas en puntos concretos del disco para provocar lag clipping: al pausar el juego repetidamente, el jugador puede explotar fallos y avanzar más rápido de lo habitual.
La Xbox original, con su lector láser, tiende a perder el foco de lectura cuando la superficie del disco está sucia, lo que genera los cortes de rendimiento necesarios para aplicar el glitch. En cinco días, el vídeo de SHiFT acumuló más de 35.000 visualizaciones.
El propio autor advierte del riesgo: cualquier arañazo o mancha mal colocada puede dañar el disco de forma irreversible e incluso afectar a la consola. A diferencia del cartridge tilting, típico de Nintendo 64, la técnica depende del hardware, por lo que resulta poco fiable como estrategia a largo plazo. SHiFT recuerda que uno de los principios básicos del speedrunning es preservar los juegos, no destruirlos, aunque Microsoft no pueda impedir que un usuario manipule su propio disco.
