Los padres también experimentan cambios cerebrales al tener hijos

Fuentes: La ciencia ya lo ha confirmado: el cerebro de los padres también cambia al tener hijos

Un estudio publicado en 2026 confirma que el cerebro de los padres también se reconfigura tras el nacimiento de un hijo. Durante las primeras seis semanas, se reduce drásticamente el volumen de materia gris en regiones como la ínsula, el hipocampo y los lóbulos occipital, frontal, temporal y parietal. Este proceso de poda neuronal elimina conexiones innecesarias para reforzar las esenciales para la crianza. A partir de la semana 12, la materia gris comienza a aumentar, sobre todo en la corteza frontal y el cerebelo. Además, la amígdala refuerza sus conexiones con otras áreas del cerebro, potenciando el procesamiento emocional. Otro estudio de 2014 ya había mostrado un aumento de materia gris en regiones vinculadas a la motivación y la recompensa. Los cambios son más intensos en los padres que se implican más en el cuidado de los hijos, lo que sugiere que el cerebro se puede entrenar. También se han observado cambios hormonales: disminuye la testosterona y aumenta la oxitocina, lo que favorece la paciencia y el apego. La principal limitación de estos estudios es que suelen incluir solo a padres que ya se involucran en la crianza, dejando fuera a los ausentes.