Los LLM hacen viables lenguajes 'duros' como Rust y Zig

Fuentes: Fast and Hard Code

La irrupción de los modelos de lenguaje grandes está cambiando los criterios con los que los desarrolladores eligen un lenguaje de programación. Históricamente, la familiaridad con la sintaxis y las peculiaridades de cada lenguaje suponía una barrera de entrada importante, pero los agentes basados en IA eliminan buena parte de esa fricción: pueden aprender, escribir y migrar código en lenguajes con los que el programador humano no está familiarizado. Como consecuencia, la decisión sobre qué lenguaje usar se desplaza hacia el 'marketing' y la propuesta de valor de cada comunidad, y ya no tanto hacia la pericia previa del equipo.

En ese contexto, el autor —programador veterano de Rust— constata un resurgimiento de los lenguajes asociados al software rápido y eficiente. Proyectos como el servicio Artifacts de Cloudflare, escrito en Zig puro y compilado en un módulo WebAssembly de unos 100 KB, o el agente de programación fx publicado por Vercel Labs, también en Zig, ilustran esta tendencia. Otros programadores de referencia como Mitchell Hashimoto, Charlie Marsh, Jarred Sumner o Daniel Lemire llevan tiempo defendiendo ese mismo ideario de rendimiento. A ellos se suman ahora más desarrolladores gracias a herramientas como autoresearch, que automatizan tareas de optimización y permiten abordar tecnologías antes reservadas a especialistas: archivos DWARF, eBPF, controladores de red a medida, criptografía o hardware antiguo. El artículo concluye que, aunque pueda aumentar el 'slop' —código mediocre generado automáticamente—, también crecerá el número de desarrolladores capaces y dispuestos a construir software rápido y compacto.