La venta masiva de acciones de IA se intensifica y arrastra a los fabricantes de chips

Fuentes: AI sell-off intensifies as investors ditch chip stocks

La oleada vendedora en los valores vinculados a la inteligencia artificial se intensificó este martes y llevó al índice bursátil surcoreano Kospi a su nivel más bajo en tres meses. Los inversores continuaron deshaciéndose de acciones de fabricantes de chips ante la creciente preocupación por el elevado endeudamiento de las compañías de IA para financiar la expansión de sus centros de datos.

Las surcoreanas SK Hynix y Samsung Electronics cayeron más de un 10%, arrastrando al Kospi a su peor cota desde mediados de abril. Los analistas atribuyeron la liquidación a los renovados recelos sobre el gasto en inversión en IA y a la competencia de empresas chinas más baratas, tras un informe de The Information según el cual China ha iniciado la producción en masa de herramientas propias de litografía ultravioleta profunda (DUV) para la fabricación de chips.

Jing Jie Yu, analista de renta variable en Morningstar, explicó que el mercado se asustó por el avance de la tecnología china de equipos para chips y por el temor a que esta evolución amenace la posición competitiva de los líderes mundiales del sector. La analista consideró la reacción "en gran medida un espasmo y desproporcionada".

El lunes, las acciones del fabricante chino de chips de memoria CXMT subieron un 466% en su salida a la bolsa de Shanghái, lo que subraya el impulso de China por crear su propia cadena de suministro de IA. A esa inquietud se suma la creciente nerviosismo por el "financiamiento circular" en el corazón del sector de la IA, mediante el cual las propias firmas de inteligencia artificial se financian entre sí.

Ese mismo día, el Wall Street Journal informó de que Nvidia negocia con OpenAI un aporte de 250.000 millones de dólares para un macroproyecto de centro de datos en Ohio. El respaldo de Nvidia, que cuenta con calificación crediticia de grado de inversión, abarataría la financiación del proyecto. La noticia golpeó a las acciones de Nvidia, que cerraron con un descenso del 5%, mientras subía el coste de asegurar su deuda frente a impago mediante credit default swaps (CDS). Ipek Ozkardeskaya, analista sénior de Swissquote, advirtió de que el repunte de los CDS a cinco años de Nvidia sugiere que aún no es momento de comprar en la caída.