El precio de la memoria DDR5 ha experimentado un aumento del 10% al 15% a nivel interno en la industria, una subida efectiva desde esta semana que ha obligado a los usuarios a rehacer pedidos ya confirmados. Aunque el impacto directo en el consumidor final podría ser menor, los minoristas podrían ajustar sus precios en los próximos días. Por ejemplo, un kit de 32 GB que costaba 740 euros podría elevarse a 851 euros con el nuevo margen.
Simultáneamente, el mercado de tarjetas gráficas (GPUs) sufre una escasez crítica que ha disparado los precios de forma drástica en los últimos tres meses. Modelos como la GeForce RTX 5070 han pasado de 549 a 899,99 euros, mientras que la RTX 5090 ha superado los 7.500 euros. Esta combinación de crisis en la DRAM y la escasez de GPUs ha encarecido la construcción de PC por componentes, afectando incluso al mercado de segunda mano. En este contexto, los equipos premontados y los portátiles gaming se han convertido en la opción más segura para quienes buscan rendimiento con un presupuesto ajustado, ofreciendo garantías frente a la volatilidad del mercado de componentes.
