La crisis de la DRAM ha provocado un aumento significativo en el precio de las tarjetas gráficas, situando a modelos como la GeForce RTX 5060 por encima de los 400 euros. Esta situación, que no se resolverá hasta finales de 2027 o mediados de 2028, ha revalorizado el mercado de segunda mano. El artículo analiza qué tarjetas gráficas antiguas son una inversión viable para el gaming exigente, estableciendo criterios técnicos y de precio para evitar compras desaconsejables.
Se recomienda priorizar modelos que no sean obsoletos, que soporten tecnologías estándar actuales como el trazado de rayos y los shaders mallados, y que ofrezcan garantía. Las generaciones Radeon RX 5000 y anteriores, así como las GeForce GTX 16 y anteriores, se descartan para juegos exigentes actuales debido a la falta de soporte de drivers, la ausencia de hardware para IA y el bajo rendimiento en tecnologías modernas. Por el contrario, modelos como la GeForce RTX 3060 Ti o la GTX 980 Ti (en buen estado) ofrecen un rendimiento excelente y un precio competitivo, siendo una opción sólida si se encuentran a un precio ajustado. Esta guía sirve como referencia para usuarios que buscan optimizar su presupuesto en un mercado de hardware en recesión.
