Un estudio reciente presentado en la conferencia anual de la Academia Europea de Dermatología y Venereología revela que los usuarios de medicamentos GLP-1, como semaglutida y tirzepatida, presentan un riesgo significativamente mayor de desarrollar pérdida de cabello y problemas de uñas en comparación con personas que no toman estos fármacos. La investigación, realizada por el equipo SCOP-GLP1 con financiación de Pierre Fabre, analizó 575 pacientes con diabetes tipo 2 u obesidad frente a 1.379 controles en Francia, Estados Unidos, Brasil y México. Los resultados indican que aproximadamente el 50% de los usuarios de GLP-1 reportó pérdida de cabello inusual, frente al 33% de los controles, y el 39% experimentó desprendimiento de uñas, mucho más alto que el 9% observado en el grupo de referencia. Además, el 66% de los usuarios de GLP-1 reportó problemas generales de uñas frente al 53% de los controles. Los autores advierten que, aunque estos hallazgos sugieren una asociación, no demuestran causalidad directa y no se han sometido a revisión por pares formal. Se recomienda a los pacientes informar a sus médicos sobre estos síntomas para gestionar el riesgo, ya que los problemas de uñas suelen estar más relacionados con condiciones preexistentes o deficiencias nutricionales que con el fármaco en sí, permitiendo tratarlos sin necesidad de suspender el tratamiento.
