España ha pasado de consumir un 11% de calorías procedentes de ultraprocesados en 1990 a un 31,7% en 2010, según las encuestas de presupuestos familiares del INE. A finales de 2025, The Lancet publicó una serie de trabajos que cifraban las ventas globales de estos productos en 1,9 billones de dólares en 2023, con tres multinacionales (Coca-Cola, PepsiCo y Mondelez) gastando 13.200 millones en publicidad en 2024, casi cuatro veces el presupuesto operativo de la OMS. Datos de la OMS sitúan a España entre los países europeos con mayor sobrepeso infantil (34% en menores de 6 a 9 años, frente a una media europea del 25%), solo por detrás de Chipre (42%), Italia y Grecia (37%). En adultos, el exceso de peso alcanza el 55,8%. Aunque la prevalencia infantil bajó del 40,6% en 2019 al 36,1% en 2023, la situación sigue empeorando en términos absolutos. La OCU estima que seguir una dieta mediterránea saludable cuesta 34,6 euros más al mes por persona que una convencional, y el consumo de pescado ha caído un 36%. En mayo de 2026, el Congreso rechazó tramitar una proposición de ley para regular la publicidad de alimentos insanos dirigida a menores, por lo que España sigue rigiéndose por la normativa de 2005. El artículo denuncia la contradicción de un país que exportó el concepto de comer sano mientras pierde terreno frente a la industria de los ultraprocesados.
