Entre 1984 y 1986, Mimic Systems llenó casi todas las revistas de Commodore 64 con anuncios protagonizados por un mimo que aparecía en lugar del producto real. La compañía no envió su primer dispositivo, el Spartan, hasta casi dos años después del inicio de la campaña publicitaria. Cuando los entusiastas lo recibieron, sus especificaciones se sentían obsoletas.
El Spartan era un clon del Apple ][+ pensado para conectarse al Commodore 64 mediante el puerto de cartuchos, con el objetivo de ejecutar el extenso catálogo de software del Apple II+, que incluía hojas de cálculo como Visicalc. En 1982, el Commodore 64 costaba la mitad que cualquier otro ordenador de 64K, pero carecía de títulos. Combinando ambos equipos, el usuario podía ahorrar unos 600 dólares, equivalentes a 1.305 dólares actuales. Sin embargo, el Apple ][+ se había descatalogado en 1983, lo que anuló buena parte de la propuesta de valor.
El hardware imitaba al de las máquinas Franklin Ace, con un ROM lo bastante modificado para evitar las demandas que enfrentó Franklin, pero manteniendo compatibilidad con Apple. Las reseñas fueron tibias: INFO Magazine le otorgó dos estrellas y usuarios en USENET y Lemon64 criticaron los fallos y el soporte técnico. Un usuario en Lemon64 describió al Spartan como 'el único periférico del 64 que, al funcionar, convertía al 64 en un periférico'.
El dispositivo incorporaba una tarjeta DOS opcional que se instalaba dentro de la unidad de disco 1541, permitiendo alternar entre el modo C-64 y el modo Apple II mediante una tecla. Las reseñas advierten del riesgo de dañar discos y del ruido generado por el conjunto. A pesar de su fracaso comercial inicial, un Spartan completamente equipado se vendió por más de 5.500 dólares en una subasta de octubre de 2024.
