La empresa china Moonshot AI presentó esta semana una nueva versión de su modelo de inteligencia artificial Kimi, que la compañía describe como de rendimiento "de frontera" y competitivo con modelos propietarios como Claude y GPT. Análisis independientes de Arena.ai y Vals AI respaldan esa valoración. El anuncio coincidió con un discurso del presidente chino Xi Jinping en la Conferencia Mundial de IA de Shanghái y provocó una caída de alrededor del 1 % en el Nasdaq el viernes, con ventas de acciones de fabricantes de chips como Nvidia.
El episodio reavivó un debate que ya se vivió tras la aparición del modelo R1 de DeepSeek en enero de 2025, ahora intensificado por la guerra arancelaria entre la administración Trump y China y por la cercanía de las salidas a bolsa de grandes compañías de IA. Figuras del sector como David Sacks, antiguo zar de IA del Gobierno estadounidense, aprovecharon para criticar la regulación americana y atacar a Anthropic. El exdirector de Uber Travis Kalanick acusó a China de "destilar" modelos estadounidenses, mientras que Dean Ball, de OpenAI, calificó a Kimi de modelo muy bueno y advirtió del riesgo de un dominio mundial del open weight. El editor Shakeel Hashim, en cambio, consideró que la alarma es exagerada y que China tendrá incentivos similares para restringir sus modelos si adquieren capacidades peligrosas.
