El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, anunció este martes que el Gobierno estadounidense examinará los modelos de IA de código abierto procedentes de China para detectar indicios de robo de propiedad intelectual y amenazó con imponer sanciones si se confirma la práctica. En una entrevista en Fox Business, Bessent afirmó que la Administración respalda los modelos de código abierto, pero no tolerará el robo de知识产权. «Si vemos que modelos extranjeros están robando a nuestras grandes empresas, tenemos la capacidad de sancionarlos», declaró.
Las declaraciones se producen en un momento en que los modelos chinos, entre ellos el reciente Kimi K3 de Moonshot AI, están ganando capacidades y popularidad y amenazan los modelos de negocio de firmas estadounidenses como OpenAI y Anthropic. Un día antes, Axios informó de que la Administración de Trump sopesa una prohibición total de los modelos chinos de código abierto, aunque otras fuentes han cuestionado esa versión.
La amenaza de sanciones se suma a otras estrategias de Washington para mantener su liderazgo en la carrera de la IA, como la restricción del acceso de China a chips avanzados y el endurecimiento de los controles de exportación. Compañías de IA llevan meses alertando sobre campañas de actores extranjeros para copiar su tecnología y redistribuirla como código abierto. En abril, la Casa Blanca anunció que colaboraría con las firmas del sector para combatir el robo.
El debate gira en torno a la destilación de modelos, una técnica que permite trasladar parte de las capacidades de un modelo grande a uno más pequeño. No todos coinciden en que destilar el modelo de otra empresa constituya robo. El director ejecutivo de Microsoft, Satya Nadella, criticó a los grandes laboratorios por asumir esa premisa, y el de Hugging Face, Clem Delangue, sostuvo que la destilación es solo un factor menor en el avance chino y que la clave está en sus equipos de investigación.
