Las principales compañías chinas de inteligencia artificial estrechan el cerco sobre Silicon Valley con el lanzamiento consecutivo de dos modelos de frontera que, según sus creadores, rivalizan con los mejores sistemas de OpenAI y Anthropic a un coste muy inferior. La primera en mover ficha fue Moonshot AI, con sede en Pekín, que presentó el viernes Kimi K3, un modelo de 2,8 billones de parámetros descrito como el mayor sistema de IA de código abierto del mundo. Moonshot asegura que sus pruebas internas lo sitúan por encima de casi todos los sistemas estadounidenses, solo por detrás de GPT-5.6 Sol de OpenAI y Claude Fable 5 de Anthropic, aunque los supera en algunas pruebas de referencia. Alibaba siguió el fin de semana con un avance de Qwen3.8, un modelo de 2,4 billones de parámetros que la compañía califica como uno de los más potentes disponibles y solo superado por Fable 5. A diferencia de OpenAI y Anthropic, que mantienen sus sistemas más avanzados como propiedad cerrada, ambas firmas chinas han optado por publicar los pesos de sus modelos para que desarrolladores de todo el mundo puedan descargarlos, modificarlos y construir sobre ellos, siguiendo una tendencia abierta que en Estados Unidos solo Meta ha impulsado de forma significativa. Moonshot liberará los pesos completos el 27 de julio y Alibaba ha anunciado que Qwen3.8 abrirá su código próximamente. La capacidad real de ambos modelos deberá esperar a pruebas independientes, pero su irrupción recuerda al impacto de DeepSeek el año pasado y reabre el debate sobre si las enormes inversiones estadounidenses en chips, centros de datos y entrenamiento garantizan una ventaja duradera frente a rivales chinos que avanzan con menos recursos.
