El 11 de octubre de 1999, Nvidia lanzó el GeForce 256, su primer producto que describió explícitamente como una GPU. Aunque 3dfx había desarrollado tarjetas gráficas con capacidades similares desde 1996, Nvidia no adoptó el término 'GPU' hasta este lanzamiento. La distinción técnica radica en la implementación del motor de transformación y iluminación, una función que el GeForce 256 ofrecía en hardware, mientras que las tarjetas de 3dfx lo hacían en software o con limitaciones mayores. El dispositivo no fue un cambio de juego inmediato para todos los usuarios, pero fue crucial para sistemas con procesadores de bajo rendimiento, como los Celeron de 300 MHz, permitiendo que los jugadores con presupuestos limitados obtuvieran una experiencia gráfica superior. Nvidia mantuvo una ventaja competitiva sobre Intel al lanzar tarjetas gráficas con mayor frecuencia, consolidando su posición en el mercado. La historia de Nvidia incluye un momento crítico en 1996, cuando la empresa, sin fondos, no pudo completar el diseño de chips para la consola Dreamcast de Sega. Sega invirtió 5 millones de dólares en Nvidia, recuperando la inversión más 10 millones de dólares. Este capital permitió a Nvidia desarrollar el chip Riva 128, que superó el millón de unidades vendidas y sentó las bases para el éxito comercial de la TNT2 y el GeForce 256. Tras la compra de la propiedad intelectual de 3dfx en 2000, Nvidia continuó su dominio en el sector, mientras que 3dfx entró en quiebra en 2002.
